Casco Antiguo, Las Rozas de Madrid: Tradición y comodidad a tu alcance
El Casco Antiguo de Las Rozas de Madrid es un remanso de paz que combina la esencia de un pueblo con todas las comodidades modernas. Aquí, la vida transcurre con un ritmo más relajado, lejos del bullicio de la gran ciudad, pero con todo lo necesario a mano.
Es el lugar perfecto para quienes buscan un ambiente familiar y tranquilo, con calles arboladas y una fuerte identidad local. Si te gusta la historia y la cercanía, este barrio te encantará.
Precios de alquiler en Casco Antiguo (actualizado 2025)
Alquilar en el Casco Antiguo de Las Rozas es apostar por la calidad de vida. Los precios de alquiler rondan los 1.000€ para un apartamento de dos habitaciones y pueden ascender a 1.500€ para chalets adosados con jardín propio. La demanda es constante por su buen ambiente y servicios cercanos.
Los pisos más céntricos, cercanos a la Plaza Mayor, suelen ser los más solicitados por su comodidad.
Ventajas y desventajas de vivir en Casco Antiguo
- Ventajas:
- Ambiente tranquilo y familiar, ideal para el descanso.
- Fuerte sentido de comunidad y tradición local.
- Acceso a todos los servicios básicos sin necesidad de coche.
- Numerosos parques y zonas verdes como el Parque de la Dehesa, perfecto para pasear.
- Desventajas:
- Oferta de ocio nocturno más limitada en comparación con otras zonas de Las Rozas.
- Puede resultar un poco más caro que otras zonas periféricas de Madrid.
- Algunas calles antiguas pueden ser estrechas para aparcar.
Transporte público en Casco Antiguo
Moverse por el Casco Antiguo y sus alrededores es muy sencillo. Varias líneas de autobús de la EMT de Las Rozas y líneas interurbanas conectan directamente con Madrid. La parada de autobús más concurrida se encuentra en la Calle Real, con conexiones a Moncloa en unos 20 minutos.
Aunque no hay metro, la frecuencia de los autobuses es buena y te permite prescindir del coche para ir al centro.
Historia y encanto del Casco Antiguo de Las Rozas
El Casco Antiguo es el alma de Las Rozas. Sus orígenes se remontan al siglo XVI y aún conserva edificios históricos como la Iglesia de San Miguel Arcángel, con su peculiar torre campanario. Pasear por sus calles adoquinadas es como viajar en el tiempo.
La Plaza Mayor es el corazón del barrio, donde se celebran fiestas y eventos locales, manteniendo viva la tradición y el espíritu de pueblo, con terrazas y comercios tradicionales que datan de los años 60.