La Merced en Marbella: Un rincón con historia en pleno centro
La Merced es uno de esos barrios de Marbella que te envuelven con su ambiente auténtico y su cercanía al mar. Aquí, la tradición se mezcla con la vida urbana, creando un lugar perfecto para quienes buscan la comodidad del centro sin renunciar al encanto.
Precios de alquiler en La Merced (actualizado 2025)
El alquiler en La Merced, Marbella, varía bastante. Puedes encontrar estudios desde unos 600€ al mes, perfectos para una persona. Los pisos de dos habitaciones suelen rondar los 850-1200€, dependiendo mucho de si tienen vistas al mar o alguna reforma reciente. Los pisos más grandes, con tres o más dormitorios, pueden superar los 1500€, especialmente si están en edificios históricos con balcones amplios.
Ventajas y desventajas de vivir en La Merced
- Pros: La ubicación central es una gozada, tienes todo a mano. La playa de la Venus está a un paseo corto y el casco antiguo, con sus calles estrechas y balcones floridos, te atrapa. Además, hay muchos comercios locales y restaurantes con sabor.
- Contras: Al ser tan céntrico, el aparcamiento puede ser un desafío importante. También, algunas calles pueden ser un poco ruidosas por la noche, especialmente en temporada alta.
Transporte público en La Merced
Moverse por La Merced es sencillo. El barrio está muy bien conectado con las principales líneas de autobús urbano de Marbella, que te llevan a distintos puntos de la ciudad y a localidades cercanas como Puerto Banús. La parada de autobús Ricardo Soriano, a solo cinco minutos a pie, es un punto neurálgico donde confluyen varias líneas. Además, puedes llegar andando a casi cualquier sitio dentro del centro histórico y la zona de playas en menos de 15 minutos.
La historia de La Merced: Casas con sabor antiguo
La Merced es uno de los barrios con más solera de Marbella, donde aún se conservan casas antiguas con fachadas encaladas y patios interiores que invitan a la calma. Aquí se respira la Marbella de antaño, esa que va más allá del lujo de Puerto Banús. Un buen ejemplo es la Ermita de Santiago, un pequeño tesoro del siglo XV, la iglesia más antigua de la ciudad, que te transporta a otra época. Pasear por sus calles es descubrir rincones con encanto y leyendas locales.