Sant Jordi en Palma: Tranquilidad rural a un paso de la capital
Sant Jordi, un encantador barrio de Palma, ofrece un estilo de vida relajado y auténtico, perfecto para quienes buscan la calma del campo sin alejarse demasiado de la vibrante capital. Con sus extensos campos de cultivo y un ambiente familiar, es un refugio de paz con todas las comodidades a mano.
Precios de alquiler en Sant Jordi (actualizado 2025)
El alquiler en Sant Jordi es generalmente más asequible que en el centro de Palma, con una media que ronda los 850-1200€ al mes para pisos de dos o tres habitaciones. Las casas con jardín son muy demandadas y pueden alcanzar precios más elevados, reflejando el encanto rural del barrio.
- Apartamentos de 2 habitaciones: Desde 750€
- Pisos de 3 habitaciones: Desde 900€
- Casas con jardín: Desde 1300€
Vivir en Sant Jordi: Lo que debes saber
Vivir en Sant Jordi es elegir la calma y la comunidad. Sus calles, a menudo bordeadas por paredes de piedra, invitan a paseos tranquilos. Aquí, la vida fluye a otro ritmo, donde los vecinos se conocen y las costumbres locales perduran.
- Ventajas: Ambiente rural y familiar, precios de alquiler más económicos, cercanía al aeropuerto y a las playas de la Bahía de Palma, acceso rápido a vías principales como la MA-19.
- Desventajas: Menos opciones de ocio nocturno y tiendas que en el centro de Palma, y la dependencia del coche para ciertas gestiones es alta.
Transporte público en Sant Jordi
Sant Jordi cuenta con una buena conexión de autobuses que lo unen con el centro de Palma y otras localidades cercanas. La línea 14 de la EMT es la principal, con paradas estratégicas como la de la Plaça de Sant Jordi, que te lleva directamente a la Plaça d'Espanya en unos 20-25 minutos. Aunque el coche es recomendable para una mayor flexibilidad, el transporte público es eficiente para el día a día.
La esencia rural de Sant Jordi: campos y agricultura tradicional
Lo que realmente define a Sant Jordi son sus amplios campos de cultivo y su arraigada tradición agrícola. Paseando por el barrio, te encontrarás con huertos y fincas donde aún se cultivan productos locales, manteniendo viva la esencia del campo mallorquín. La Cooperativa Agrícola de Sant Jordi es un punto clave donde los residentes pueden adquirir productos frescos y de proximidad, apoyando la economía local y disfrutando de alimentos de calidad.