La Florida en Sevilla: Un oasis de patios y arquitectura tradicional
Bienvenido a La Florida, un barrio sevillano que te atrapa con su encanto. Aquí, el tiempo parece ir más lento, y cada rincón es una invitación a descubrir la Sevilla más auténtica. Es el lugar perfecto para quienes buscan la tranquilidad de un pueblo dentro de la ciudad, con el toque distintivo de la arquitectura de la Exposición Iberoamericana de 1929.
Precios de alquiler en La Florida (actualizado 2025)
Alquilar un piso en La Florida suele ser más accesible que en otras zonas céntricas. Los precios varían, pero puedes encontrar estudios desde 550 €/mes y pisos de dos habitaciones por unos 750 €/mes. La demanda es constante, especialmente por aquellos que valoran la paz de la zona y la cercanía al centro.
- Pisos de 1 habitación: 550 – 650
- Pisos de 2 habitaciones: 700 – 850
- Pisos de 3 o más habitaciones: 900 – 1.100
Ventajas y desventajas de vivir en La Florida
Vivir en La Florida es sinónimo de calidad de vida. Disfrutarás de la calma, los bonitos patios y la sensación de comunidad. Es ideal para aquellos que buscan huir del bullicio sin renunciar a la cercanía del centro. Sin embargo, la oferta de ocio nocturno es más limitada que en otros barrios. También, en ocasiones, el aparcamiento puede ser un desafío si no dispones de garaje.
Transporte pùblico en La Florida
La Florida está bien comunicada con el resto de Sevilla. Las paradas de autobós en la Ronda Histórica, como las líneas 21 y C3, te conectan rápidamente con el centro y otras zonas clave de la ciudad. La estación de tren de Santa Justa está a unos 15 minutos a pie, lo que es ideal para viajeros. El acceso a las principales arterias de la ciudad es directo, facilitando la movilidad en coche.
Los patios y la historia de La Florida
El barrio de La Florida es famoso por sus casas-patio, una joya de la arquitectura sevillana. Pasear por sus calles te transporta a otra época. Lugares como los Jardines de la Buhaira o los Jardines de Murillo, a pocos minutos, ofrecen un respiro verde con sus árboles centenarios. La Puerta de la Carne, un antiguo acceso a la ciudad, es un vestigio histórico que define parte de la identidad del barrio.